LOS ORÍGENES DEL TAEKWONDO
Los hombres necesitan la erudición porque no tienen la verdadera sabiduría...
Los hombres necesitan apropiarse de lo ajeno porque no desechan las ganancias...
Quien conoce lo externo es erudito.
Quen conquista a los demás es poderoso.
Pero quien se conquista a sí mismo es invencible.
Lao-Tsé
Se escribe con frecuencia que el Taekwondo coreano tiene su origen en el Kung-fú, el arte chino de defensa personal instituído como disciplina física en la época en que Dharma, el sabio budista, enseñaba a los monjes del templo Shaolín en el distrito de Tung-pung, provincia de Honan, en China. Dharma desarrolló un sistema de ejercícios fisícos y mentales relacionados con el I Ching -el antiquísimo Libro de las Transformaciones- y encaminados a liberar a los monjes de todo control consciente, hasta alcanzar la iluminación. Sus seguidores desarrollaron estos ejercicios, que eran formas abstractas del sistema indio de combate sin armas, hasta concretar un método de pelea que les convirtió en los luchadores más formidables de China: el Kung-fú.
Así, el Kung-fú habría sido propagado posteriormente por monjes budistas chinos a través de Corea, Japón y Okinawa, como sistema original de donde derivarían posteriormente todas las demás formas de combate sin armas.
Se sabe que el Budidharma llegó a China desde la India en el año 520 después de Cristo.
Pero los frescos pintados en las tumbas de Kogurio -antiguo reino de Corea- representan, sin lugar a dudas, escenas de Taekwondo primitivo y esas tumbas pertenecen a un período comprendido entre el año 3 y 427 de la era cristiana.
Sin tener que entrar en discusiones sobre pruebas más antiguas, pero más dudosas, como son las esculturas de los dos gigantes enfrentados labradas sobre la torre de Kyongju y cuya antigüedad se data en dos mil años, esas pinturas tiran por tierra la teoría de que el Taekwondo debe su existencia al Kung-fú chino.
Se ha sostenido, también con frecuencia y más por defender posiciones de preponderancia político-nacionalista que por amor de la verdad histórica, que el Taekwondo podría proceder del Karate japonés. Examinemos las pruebas.
No se conoce ningún documento preciso sobre los orígenes del Karate. Pero dos posibilidades se nos ofrecen como más aceptables.Según la primera, un maestro chino, Chun Yuan Din, que vivió durante la era Ming, se habría naturalizado japonés y habría enseñado a los japoneses las técnicas del Kung-fú chino. Según la otra, el Karate sería una forma simplificada del Okinawate, arte autóctono de artodefensa originario de Okinawa.
Sin embargo. tampoco se sabe cuándo el propio Okinawate hizo su aparición. Para remontarnos a sus orígenes, tenemos que basarnos en la Crónica de Chosun o crónica de la era YI, donde se establece que los reyes de Chosun -antigua Corea- recibían frecuentemente a embajadores de las islas Riukyu - Okinawa- y que existía comercio entre ambos países.
Pero en esta época el Subak -primitivo nombre del Taekwondo- era ya muy popular en Corea. Es perfectamente posible que los enviados de Okinawa hayan aprendido este arte y lo hayan transmitido. Esta hipótesis es muy aceptable si se considera el hecho de que otras costumbres y juegos coreanos. como el columpio de balancín fueron también traídos de Corea a Okinawa.
Según esto, y a la hora de buscar procedencias, ofrece más visos de realidad el que el Kárate derive del Taekwondo o, por lo menos, de sus formas primitivas Taekyon y Subak.
Pero, ? por qué no ser humildes? Por qué no aceptar las influencias y los beneficios de unos y de otos?
Es lógico pensar que la lucha sin armas no se originó en un solo país, sino que se desarrolló naturalmente en sitios diferentes y fue adaptada por varios pueblos como sistema propio de defensa También es lógico que los diferenes estilos se hayan imfluido inevitablemente entre sí debido al contacto comercial y político entre estos pueblos, tanto en la paz como en la guerra.
Así puede aceptarse que el Subak y el Taekyon hayan ido incorporando los movimientos repentinos y lineales del Kárate y las firmas circulares enlazadas del Kung-fú y las haya integrado en sus propias técnica incomparables de pierna, hasta llegar a establecer el Taekwondo, ese excelente sistema de defensa y autocontrol orgullo de Corea, hoy expandido y pujante en todo el mundo
